(Article pendent de publicar en paper)
José Miguel Gràcia*
El PIB de España creció un 3,8 % el pasado año, y el IPC un 4,3 %. Las muertes por accidentes laborales en 2007 se redujeron afortunadamente, por lo cual no llegaron a las 900. El paro aumentó en enero del 2008, en 132.378 personas. Las muertes por accidentes de tráfico cayeron por debajo de las 3000 en 2007. Como puede apreciar el lector, números y más números para explicar la economía y las muertes por accidentes de tráfico y laborales. ¿Cómo hacerlo de otra forma?
Contrariamente a lo que he expresado en el punto anterior, el problema del terrorismo en España no se aprecia ni se mesura en absoluto con los mismos parámetros. Pongamos sobre la mesa los fríos números de víctimas de los terroristas en las dos últimas legislaturas, por ejemplo: en la del Partido Popular, los terroristas de ETA asesinaron a 42 personas, y los terroristas yihaidistas, el 11M, ejecutaron el mayor atentado europeo en Madrid con 192 víctimas mortales y 1700 heridos. Así de duro. En la actual legislatura del Partido Socialista, las muertes por el terrorismo de ETA han sido 4 (siempre serán muchas, que quede claro). Pasaron más de dos años sin atentados mortales por parte de la banda terrorista. Deseo fervientemente que sigamos como estamos en el resto de la legislatura y en las próximas, a pesar de los intentos de la banda
A tenor del número de víctimas en ambas legislaturas, parecería que en la última, el problema del terrorismo hubiese pasado a un segundo término de la batalla política, pero no ha sido así, todo lo contrario, nunca se ha hablado más de terrorismo, nunca antes se criticó más al Gobierno por parte de la oposición, utilizando también el terrorismo. Nos tuvimos que tragar la teoría de la conspiración durante años: furgonetas, mochilas, ácido bórico, entrevistas a implicados en el atentado, moritos, montañas lejanas y banderas al viento, todo bazofia y mentira, y utilización de un atentado con fines espurios. ¿Es esto defender a las víctimas? ¿Ha pedido alguien disculpas? ¿Qué se puede esperar de quienes han mentido tanto?
¿Y qué decir del proceso de negociación con ETA? Siempre se ha negociado, siempre se concedieron ciertas cosas, nadie recriminó nada al Gobierno de turno. Tal vez en la última negociación no se avanzó más por no haber dado ninguna muestra de “pretendida debilidad”. Si algo se pudiese recriminar al Gobierno actual, sería la inflexibilidad. Claro que teniendo al PP crispando y utilizando despiadada e inmoralmente a las víctimas todos los días en la calle, en sus medios de comunicación y en el Parlamento, ¿cómo y qué se puede negociar? No hace falta que diga que el que mata en el único responsable, pero yo no puedo obviar la pregunta: ¿si se hubiese negociado más libre y calladamente, y estirando el tiempo todo lo posible, lamentaríamos ahora los cuatro asesinatos? Es lo único que me importa.
En estos momentos, decir, más aún, hacer decir que no se negociará nunca con ETA, y dada la fragilidad de la misma después de tantas detenciones, es utilizar de nuevo el terrorismo con fines electorales.
No crean Vdes. que lo que voy a decir —a repetir— a continuación me es muy agradable, no tengo la razón y el corazón en sintonía, no obstante pienso que debo expresarme así, no por rencor sino por deber moral, y no sería de justicia que me lo callase: si esta legislatura se cierra con cuatro asesinatos y la anterior con doscientas treinta y cuatro, no serán iguales ambas, ergo…Números son números como en la economía. Ahora parece que toca hablar de ella y olvidar los cuatro años pasados. Me da la impresión que los tropezones del Sr. Pizarro van a desequilibrar algún punto de la estrategia del PP.
*Economista
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